La localidad de Malagón, ciudad integrante de la Red Huellas de Teresa, ha acordado por unanimidad nombrar a San Juan de la Cruz Hijo Adoptivo e Hijo Predilecto de la Villa, reconociendo así la profunda vinculación histórica, espiritual y cultural que el santo carmelita mantuvo con la localidad y con el monasterio de San José fundado por Santa Teresa de Jesús.
La distinción coincide con la conmemoración del tercer centenario de la canonización de San Juan de la Cruz y del primer centenario de su proclamación como Doctor de la Iglesia, reforzando el reconocimiento a una de las figuras más universales de la espiritualidad y de la literatura española.
San Juan de la Cruz fue el principal colaborador de Santa Teresa de Jesús en la reforma del Carmelo Descalzo. Su encuentro con la Santa en Medina del Campo en 1567 marcó el inicio de una colaboración decisiva para la historia de la Iglesia y de la espiritualidad. Un año más tarde participó en la fundación de Duruelo, primer convento masculino de la reforma teresiana, desde donde se extendería la presencia de los Carmelitas Descalzos por todo el mundo.
La relación de San Juan con Malagón fue especialmente intensa. La documentación histórica acredita al menos siete estancias del santo en la localidad, manteniendo una estrecha relación con la comunidad de carmelitas descalzas y especialmente con figuras tan relevantes como Marina de San Ángelo y Ana de San Alberto, natural de Malagón y protagonista de algunas de las fundaciones más importantes de la Orden.
El nombramiento fue aprobado por unanimidad en sesión plenaria del Ayuntamiento de Malagón, presidido por el alcalde Adrián Fernández Herguido, fruto de una iniciativa impulsada por la Unidad de Acción Pastoral de la localidad y la Cofradía de Santa Teresa.
La noticia adquiere además un significado especial en el marco de los centenarios sanjuanistas y en un momento en el que la figura de San Juan de la Cruz vuelve a ocupar un lugar destacado en la actualidad eclesial y cultural.
Desde la Red Huellas de Teresa celebramos este reconocimiento a quien fue compañero inseparable de Santa Teresa de Jesús y una de las voces más importantes de la literatura universal. Su legado continúa vivo en las ciudades teresianas y sigue invitando a descubrir una historia compartida que forma parte del patrimonio cultural de España.